miércoles, 23 de noviembre de 2016

Culpas.

Tomé firme mi propia mano
con la confianza que merece la palabra adulta a los cinco años

Mi propia mano
como justicia

Guié mi interminable escape hacía una mentira

Duda

Un zumbido telefónico
una ciudad sin luces a las cuatro y media de la madrugada
bosque incendiado de abejas y humo de flores secas

Confusión

Fáciles, líquidas y con consecuencias
las letras han escapado de mi por mi tufo a pisco con bebida

Delante de ellas escapo
mujeres  de colores quietos y silenciosos


La ruta, su aroma y su vector
noches-días de dónde comienza y de cómo termina

Duda
Confesión.